Biblioteca Digital Mundial de la Unesco

La Unesco lanza hoy en París una Biblioteca Digital Mundial, disponible en forma gratuita y sin necesidad de registrarse. Esta biblioteca online no tiene documentos de temas en general, sino “con valor de patrimonio, que permitirán apreciar y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en línea en más de 50 idiomas”.

Las explicaciones de todos los documentos reunidos en esta biblioteca están expresadas en siete idiomas. La biblioteca se lanza con aproximadamente 1200 documentos, pero ha sido pensada para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones.

La idea de la creación de esta biblioteca es de James H. Billington, director de la Biblioteca del Congreso de EE.UU.

La Biblioteca Digital Mundial apunta a la juventud. La Unesco siempre consideró a las bibliotecas la continuación de la escuela. “La escuela prepara a la gente para ir a las bibliotecas, y hoy las bibliotecas se vuelven digitales”.

El proyecto fue desarrollado por un equipo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, con la asistencia técnica de la Biblioteca de Alejandría y la Unesco, que envió a sus propios miembros para entregar los contenidos de su patrimonio cultural.

Bibliotecas e instituciones culturales de Brasil, Egipto, China, Francia, Irak, Israel, Japón, Malí, México, Marruecos, Holanda, Qatar, Rusia, Arabia Saudita, Serbia, Eslovaquia, Africa del Sur, Suecia, Uganda, Gran Bretaña y Estados Unidos aportaron contenidos y experiencia. La Unesco confía en firmar contratos de colaboración con unos 60 países más antes de fin de año.

La implementación de este proyecto costó más de 10 millones de dólares, que fueron financiados por donantes privados. Entre otros, Google, Microsoft, la Fundación Qatar, la Universidad Rey Abdullah de Arabia Saudita y la Corporación Carnegie de Nueva York. Según indican los expertos, sería necesario cada vez más dinero, de acuerdo al crecimiento de esta biblioteca,  a medida que la BDM aumente la cantidad de documentos e incluya a los países más pobres.

Deje su comentario